El seguro de la comunidad se nota el día que hay una fuga en un bajante, una caída en el portal o una avería del ascensor. Construimos con vosotros un seguro a medida del edificio: su antigüedad, sus instalaciones, sus zonas comunes y lo que de verdad usa cada día. Te lo explicamos en un rato, sin letra pequeña.
Portal, escalera, ascensor, garaje y patios. Miramos qué instalaciones hay y cómo se usan para ajustar capitales y coberturas de las zonas comunes.
Comunidades con viales, jardín, piscina o zonas deportivas propias. Aquí pesan más la responsabilidad civil y los daños atmosféricos que en un bloque cerrado.
Cuando en la finca conviven viviendas, oficinas y comercios, o el edificio es de un solo propietario, cambia quién asegura qué. Lo delimitamos antes de firmar.
El seguro cubre el continente del edificio y sus zonas comunes: fachadas, cubiertas, escaleras, patios, instalaciones fijas, ascensores, antenas, buzones y toldos. Estas son las coberturas que más se usan; el detalle y los límites de cada una están en las condiciones particulares que preparamos para vuestro edificio.
Daños que el edificio o sus instalaciones causen a terceros, con la responsabilidad civil del inmueble, la patronal por el personal de la finca y la de la junta rectora.
Daños del fuego y de la explosión sobre la infraestructura del edificio, incluidos los que provoque la intervención de los bomberos al extinguirlo.
Lluvia, viento, pedrisco y nieve sobre fachadas, cubiertas y elementos comunes. Las filtraciones por lluvia en fachada y terraza se pueden añadir como cobertura opcional.
Roturas, escapes y fugas en tuberías comunitarias, goteras de viviendas contiguas, olvido de cierre de grifos, exceso de consumo, filtraciones por juntas de aparatos sanitarios y la responsabilidad civil derivada del agua.
Buscar la avería y reparar la tubería, también cuando la fuga no ha llegado a causar daños. Incluye el desatasco de tuberías comunitarias.
Averías en instalaciones y aparatos comunes por corrientes anormales, sobretensiones o cortocircuitos.
Robo en zonas comunes, desperfectos causados al forzar accesos, reposición de cerraduras, actos vandálicos e impactos de vehículos contra el edificio.
Lunas, vidrios y espejos fijos de las zonas comunes, cristales de terrazas, balcones y ventanas de fachada y patios, aparatos sanitarios comunes y el cristal de las placas solares.
Ante una plaga de cucarachas, ratas o ratones en zonas comunes, se envía a un profesional cualificado: una acción al año, con la primera visita y una visita de control a los quince días.
Defensa y reclamación, amistosa o judicial, frente a los propietarios que no están al corriente de los gastos generales acordados en junta.
Un abogado atiende las consultas de la presidencia sobre la administración del edificio y sobre los derechos de la comunidad antes de que un asunto acabe en litigio.
Consultas sobre la inspección técnica de edificios, conservación del inmueble, ascensores, eliminación de barreras arquitectónicas y subvenciones disponibles.
El seguro de la comunidad protege el edificio y sus zonas comunes, no el interior de cada vivienda: ni tus muebles, ni el parqué, ni la reforma del baño, ni tu responsabilidad como propietario si una fuga tuya moja al vecino de abajo. Por eso, cuando llevamos el seguro de la finca, repasamos también el de cada casa y miramos el conjunto para que no queden huecos ni coberturas repetidas.
El de la comunidad cubre el continente del edificio y las zonas comunes: fachada, cubierta, escalera, portal, patios, instalaciones generales, ascensor y garaje. El de cada vivienda cubre su interior, su contenido y la responsabilidad civil de quien vive ahí. En un siniestro de agua entre pisos suelen intervenir los dos, y eso es lo que solemos aclarar el primer día.
La contratación la acuerda la junta de propietarios y la firma quien la represente, normalmente la presidencia o la administración de fincas. Preparamos la propuesta con el detalle de coberturas y capitales para que se pueda llevar a la junta y votarla con la información delante.
Se calcula sobre el coste de reconstrucción del inmueble, no sobre su precio de mercado ni sobre el valor del suelo. Tomamos los metros construidos, la calidad, las instalaciones y los anexos, y proponemos un capital que evite quedarse corto en un siniestro grande.
Sí. Nos enseñáis el seguro actual y os decimos con claridad qué cubre, qué se ha quedado corto y qué falta, aunque después la junta decida seguir como está. Si se cambia, nos ocupamos del preaviso de anulación en los plazos que marca el contrato para que no haya ni un día sin cobertura.
Sí. Llevamos comunidades de todo el Baix Llobregat: Sant Boi, Santa Coloma de Cervelló, Torrelles, Pallejà, Molins de Rei, Sant Feliu, Cornellà, Sant Joan Despí, Esplugues, Sant Just Desvern, L’Hospitalet y Barcelona. Podemos ir al edificio a verlo, asistir a la junta si nos lo pedís y atenderos en cualquiera de las dos oficinas.
Carrer de Barcelona, 205
08620 Sant Vicenç dels Horts, Barcelona, España
L-V · 9:00-14:00 y 16:00-19:00
Carrer del 8 de Març, 38
08950 Esplugues de Llobregat, Barcelona, España
L-V · 9:30-14:00 y 16:00-19:00
En Insurance Factory te atendemos en persona, en nuestras oficinas de Sant Vicenç dels Horts y Esplugues, o por teléfono si lo prefieres. Sin respuestas automáticas: te explicamos las opciones y te preparamos un presupuesto a tu medida.
Lo que el seguro de la comunidad no cubre: el interior de tu vivienda y tu responsabilidad como propietario.
Para promociones y obra nueva: los daños que afectan a la estructura del edificio durante diez años.
Para el local comercial o el negocio que ocupa los bajos del edificio.
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