Un descuido tuyo, de tus hijos, de tu perro o de una maceta puede acabar en una reclamación de miles de euros. El seguro de responsabilidad civil de Occident paga la indemnización que te corresponda hasta el capital contratado, asume tu defensa jurídica y constituye las fianzas que te pida el juzgado. En la agencia lo primero que miramos es qué responsabilidad civil ya tienes contratada sin saberlo.
La mayoría de las responsabilidades del día a día están dentro de la responsabilidad civil familiar del seguro de hogar: como cabeza de familia, como propietario de la vivienda y del contenido, como deportista no profesional y como propietario de animales domésticos. Muchas veces la respuesta no es contratar más, sino subir el capital de lo que ya tienes.
Hay responsabilidades civiles que son obligatorias. La de tu vehículo, que va en el seguro de coche. Y la de tu perro, que exige la Ley 7/2023 de bienestar animal a cualquier persona que tenga uno, sea de la raza que sea.
Cuando la actividad se sale de lo doméstico: la caza, porque el seguro de hogar excluye el uso de armas de fuego cazando; la bicicleta cuando quieres un capital y una defensa jurídica propios; los terrenos e inmuebles que tienes y en los que no vives; y las personas empleadas del hogar dadas de alta.
Un siniestro de responsabilidad civil casi nunca es solo dinero. Suele venir con una reclamación, a veces con un juzgado detrás y siempre con la sensación de no saber qué decir ni a quién. Por eso la garantía tiene tres patas: se paga la indemnización que corresponda hasta el capital contratado, se asume tu defensa con abogados especialistas en derecho civil y se constituyen las fianzas judiciales que te exijan. Te contamos con qué capital tiene sentido ir y por qué.
Las lesiones corporales o el fallecimiento que causes a otra persona, y las indemnizaciones que se deriven, hasta el capital contratado.
Los daños, la destrucción o el deterioro de cosas ajenas y la pérdida económica que sufra el perjudicado como consecuencia directa de esos daños.
Los daños causados por las personas de las que respondes: tus hijos menores y quienes están a tu cargo, que son el origen de buena parte de las reclamaciones.
La responsabilidad civil patronal por accidentes de trabajo de la persona empleada dada de alta en el seguro obligatorio, y los daños personales de quien está en tu casa haciendo el trabajo para el que se le contrató.
Los daños derivados de la propiedad del continente de la vivienda y, si el inmueble está en régimen de copropiedad, la parte que te corresponda como copropietario.
Los daños causados por perros, gatos, hurones, aves, roedores enjaulados, peces y tortugas. Para los perros es una cobertura obligatoria y puede ir aquí o en el seguro de mascotas.
La dirección jurídica del asunto con abogados y procuradores especialistas en derecho civil, tanto para defenderte como para reclamar los daños que otra persona te haya causado a ti.
Las tasas, los derechos y las costas judiciales, los honorarios de abogado y procurador, los gastos notariales y de peritos, y las fianzas exigidas para garantizar tu responsabilidad.
El asegurador asume la dirección jurídica y designa a los abogados y procuradores. Tú colaboras y aportas lo que te pidan, pero no sales a buscar quién te defiende con la reclamación encima de la mesa.
Es la garantía que más puede dispararse y la que menos encarece el seguro cuando se sube. Por eso siempre proponemos ir holgados, y en la oficina te enseñamos la diferencia entre un capital y otro.
La misma cobertura sirve en la otra dirección: si el daño lo has sufrido tú y hay un tercero responsable identificable, se reclaman los daños y perjuicios en tu nombre.
Mari Carmen se dedica en exclusiva a siniestros. Cuando llega una reclamación, hablas con ella y sabes en todo momento por dónde va el asunto.
Muchas personas llegan a la oficina pidiendo un seguro de responsabilidad civil y se van sin contratarlo, porque ya la tenían: la garantía de responsabilidad civil familiar del seguro de hogar cubre lo que hagan tú y las personas de las que respondes, dentro y fuera de casa. Lo que sí solemos hacer es revisar el capital, que en seguros antiguos se quedó corto hace años. Mirarlo no cuesta nada y evita pagar dos veces por lo mismo.
Para la vida doméstica, la responsabilidad civil familiar del seguro de hogar suele ser suficiente: responde por ti, por las personas de las que respondes, por tu vivienda y su contenido, por tus animales domésticos y por ti como deportista no profesional. Hace falta una póliza aparte, o una cobertura específica, en tres situaciones: si cazas con arma de fuego, porque el seguro de hogar lo excluye; si quieres para tu perro o para tu bicicleta un capital y una defensa jurídica propios, independientes del capital de la vivienda; y si el inmueble por el que respondes no es aquel donde vives. Lo vemos con tu seguro delante en un rato.
Esa es la del vehículo y va en el seguro de coche, moto o autocaravana, donde es obligatoria por ley. No se contrata en una póliza de responsabilidad civil de particulares: la responsabilidad civil familiar del hogar excluye expresamente la propiedad y el uso de vehículos a motor, incluidos los vehículos de movilidad personal a motor. Si lo que tienes es un patinete eléctrico, tiene su propia solución y la vemos aparte.
Si está dada de alta en el seguro obligatorio de accidentes de trabajo, la cobertura de responsabilidad civil patronal responde de las reclamaciones por accidentes de trabajo que le causen daños corporales, con el límite y el sublímite por víctima del cuadro de coberturas. No entran las enfermedades profesionales, ni los accidentes que no estuvieran cubiertos por el seguro obligatorio, ni las reclamaciones laborales de otro tipo. Es una de las coberturas que más se pasa por alto y de las que más se agradecen.
Pescando, en general sí, como deportista no profesional. Cazando, no: la responsabilidad civil familiar del seguro de hogar excluye expresamente el uso de armas de fuego durante la práctica de la caza. Para eso hace falta el seguro de responsabilidad civil del cazador, que además es obligatorio para poder cazar. Nos dices qué licencia y qué modalidad practicas y lo montamos.
Como ciclista respondes de los daños que causes, y aquí se va mucho en bici: el carril bici del margen del Llobregat, los caminos del Parc Agrari, la subida a Torrelles o a Santa Coloma de Cervelló y el trayecto diario hasta Cornellà o Sant Joan Despí. La bicicleta convencional y la eléctrica de pedaleo asistido que no necesita seguro obligatorio entran en la responsabilidad civil familiar del seguro de hogar, como deportista no profesional y como usuario de vehículo de movilidad personal sin motor. Si sales cada fin de semana y quieres un capital y una defensa jurídica propios, se contrata aparte. Puedes pasar sin cita por Sant Vicenç dels Horts o por Esplugues de Llobregat con tu seguro actual y te decimos con qué cuentas.
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En Insurance Factory te atendemos en persona, en nuestras oficinas de Sant Vicenç dels Horts y Esplugues, o por teléfono si lo prefieres. Sin respuestas automáticas: te explicamos las opciones y te preparamos un presupuesto a tu medida.
Donde suele vivir tu responsabilidad civil familiar, junto con el resto de la vivienda.
La responsabilidad civil de tu perro, que la ley exige, y el veterinario.
La responsabilidad civil de circulación, obligatoria para cualquier vehículo a motor.
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